Talleres de Cine (19-24 de enero 2011)

Durante la primera jornada, con una respuesta de público extraordinaria, Marcos Méndez Filesi y Daniel Tubau contaron que vivimos en un tiempo de cambio tecnológico, el llamado mundo digital, que permite por primera vez que la narración audiovisual esté al alcance de cualquier persona y en cualquier lugar. Las cámaras digitales, o incluso cualquier teléfono móvil con grabación de video, permiten crear y contar historias audiovisuales que después pueden ser compartidas casi al instante con todo el planeta, al subirlas a Internet en páginas de video como Youtube o Vimeo. Una vez superado el problema técnico, dijo Tubau, lo que queda es contar historias que puedan interesar a los demás, para lo que dio algunas claves, como estructura en tres actos que se ha usado en el cine en las  últimas décadas (el llamado paradigma de Field). Hay otras estructuras narrativas, pero ésta es una buena manera de empezar. En las jornadas del día siguiente, Tubau describió otra estructura, la del llamado viaje del héroe, que se preocupa, más que de estructurar el relato en partes diferenciadas, de las cosas que le pasan al protagonista, de sus deseos y objetivos y de los obstáculos y enemigos que encuentra en el camino. Lo importante, añadió, es que comprendiendo cómo funcionan estas estructuras se puede analizar cualquier narración, ya sea como creador o como espectador.

Tras ver algunos ejemplos de errores y aciertos narrativos, como el desenlace de la película Poderosa Afrodita, de Woody Allen, Marcos Méndez Filesi explicó cómo organizar un equipo, de tal manera que la experiencia de rodar una historia audiovisual sea no sólo efectiva y se desarrolle de manera lógica, sino también divertida. Méndez Filesi insistió en la importancia de que todos los integrantes de un equipo participen en la tarea común, y ofreció excelentes consejos, dedicando una especial atención a los niños, para quienes resulta especialmente atractivo el mundo audiovisual. Los más jóvenes, dijo Méndez Filesi, no tienen por qué ser sólo consumidores pasivos del entretenimiento, sino que se les deben ofrecer herramientas  que les permitan entender qué están viendo para evitar que sean víctimas de la manipulación. También pueden aprender a narrar de manera audiovisual, a contar sus propias historias o las cosas que les interesan y a compartirlas con los demás. Para terminar la jornada, se explicó la técnica creativa del brainstorming o tormenta de ideas, que suelen utilizar los guionistas, pero que se puede aplicar para resolver cualquier problema en equipo, y enseguida se puso en práctica con la elaboración de una historia entre todos los presentes.

En la jornada del jueves se llevaron a la práctica las propuestas del día anterior, con una visita de Méndez Filesi y Tubau a la escuela Ramón y Cajal de Ayerbe, donde los niños de varias clases asistieron a una entretenida exposición acerca del mundo audiovisual y de las diferentes profesiones relacionadas con él. Con la colaboración del profesorado del centro allí mismo los chavales propusieron una historia (¡protagonizada por zombis, cómo no!), y grabaron tres o cuatro escenas entre risas y entusiasmo.

En el salón del Ayuntamiento de Ayerbe, por la tarde les tocó el turno a los mayores, que organizaron la grabación de la historia pensada el día anterior, formando equipos de producción, atrezzo, maquillaje, dirección y realización, además de los actores y un segundo equipo para hacer el making of (el cómo se hizo). A continuación grabaron un breve cortometraje de un divertido concurso de televisión, con un final inesperado. Al margen del resultado en sí de los cortometrajes, que pronto podrán verse en las páginas de Mucho más que cine, o de los blogs de Ayerbe, lo interesante de la experiencia fue sin duda mostrar que es fácil colaborar en proyectos audiovisuales y crear historias. Esperamos que esta experiencia sea un primer paso y un estímulo para proyectos más ambiciosos y personales de los vecinos de Ayerbe.

Print Friendly
Be Sociable, Share!