La película empieza con un hombre que se arroja al mar tras haber salido del hospital por "problemas psiquiátricos", desenlace no infrecuente tras un ingreso .Este hombre, Leonardo, pertenece a una familia judía, con una madre cariñosa que no deja de controlarle. Se le nota bastante perdido, enganchado al móvil, sin expectativas, haciendo un trabajo de manera rutinaria pero a la vez queriendo agradar y evitar conflictos. Ha tenido, cómo no, "problemas bipolares". En definitiva, un joven no muy distinto de los demás.
A instancias de sus padres, aparece en su casa, no se puede casi decir que en su vida, una chica judía que se muestra dispuesta a quererle, aparentemente también para obedecer a sus padres. Pero casi a la vez se presenta otra chica, Michelle, en las antípodas de la primera: tiene un padre medio loco, la ha rechazado su amante, casado, se droga. No sabe qué hacer y toma a Leonard como confidente, estando en contacto continuo con él a través del móvil y con mucha carga emocional. Leonard enseguida confunde esta descarga emocional con el amor y este va a ser el desarrollo de la película, interesante porque a través de una economía de gestos y palabras se muestra la necesidad masculina de "salvar" a la mujer, de sentirse atraído por una demanda en alguien que él toma por más desesperado que él.
Al ser el final parte de un suspense imprescindible en la película, me abstengo de revelarlo.
Mucho + que cine es un proyecto de Estudio Poliedro. 2010